Martes 18 de noviembre de 2008

Estados Unidos siempre ha estado en el centro, Asia a la izquierda y Europa a la derecha. Así es como estaba representado hasta hace unos días el mapa económico mundial, ahora Asia está en el centro presidiendo los mercados, Europa se ha quedado a la izquierda y Estados Unidos ya no está ni siquiera a la vista, está detrás. Es la nueva concepción de un mundo que ha cambiado la hegemonía del libre mercado por la de las economías emergentes. Es lo primero que se tiene que tener claro ahora que los dirigentes de las principales potencias del mundo han establecido un acuerdo para frenar la crisis financiera global. Este fin de semana ha sido el de la Cumbre de Washington, reunión en la que “Nosotros, los líderes del Grupo de los 20” –frase con la que empieza el texto- han establecido las líneas generales que van a guiar una reforma de los mercados financieros internacionales. Cinco principios básicos que consisten en fortalecer la transparencia y la responsabilidad; mejorar la regulación; promover la integridad de los mercados financieros; fortalecer la cooperación internacional y reformar las instituciones financieras –como el Fondo Monetario internacional y el Banco Mundial-. Así se desprende del texto de la declaración acordada por esta cumbre en la que se habla de regulación pero alejándose de un excesivo proteccionismo. Un documento que ya se ha visto por muchos economistas más que como una hoja de ruta como una declaración de buenas intenciones. En la primera parte del texto se alude a la falta histórica de regulación en los productos bancarios complejos como uno de los detonantes de la crisis financiera. Sin embargo, el catedrático de la Universidad de Columbia Xavier Sala-i-Martín niega esta consecuencia ya que los dos sectores con más problemas, el inmobiliario y el bancario, son los que mayor normativa tenían. Ahora bien, el Premio Nobel de Economía en 2006 Edmund S. Phelps asegura que no será beneficioso regular en exceso a los inversores acaudalados, a los inversores de capital riesgo o los fondos de cobertura que inyecten capital en las pequeñas empresas o en las de nueva creación porque se resentiría tanto la fuerza innovadora de una sociedad, como los salarios, el trabajo y la oferta de empleo. No son más que algunas de las primeras voces autorizadas que ya han empezado a sacar punta a un documento que establece medidas todavía nada concretas para abordar esa reforma del sistema financiero global que se ha visto como necesidad ante el mal llamado declive del Capitalismo. Por lo menos, en el documento salido de la Cumbre de los 20 se pide especial atención a las economías de los países menos desarrollados y se mantiene el compromiso con otros desafíos globales como los Objetivos del Milenio o el Cambio Climático. ¿Será otra declaración de buenas intenciones?

Publicado en el diario Negocio

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