Etiquetas

, , , , , , ,

Más de un mes sin saber nada de Europa. Después de las elecciones del 25 de mayo, Europa ha desaparecido de las agendas de nuestros políticos y de los asuntos a tratar por los medios de comunicación. Vamos, que casi ha desaparecido del mapa.

Tras los resultados de las elecciones europeas, la atención la centramos en un partido que no era aún partido, y del que apenas conocíamos a su líder, un Pablo Iglesias, éste del siglo XXI, que parece que ha venido a salvar al mundo de los políticos de siempre.

Tras aquellos resultados pusimos el foco también en la desintegración precisamente de uno de esos partidos de siempre, el Partido Socialista Obrero Español, que se ha desmoronado por los resultados y por los individualismos de algunos de sus miembros, pero peor aún, por la pérdida de confianza de su electorado, que ya no cree que puedan hacer de contrapeso al Gobierno.

Tras aquellos datos, el Partido Popular tampoco se atrevió a celebrar la victoria concedida para representar a España en Europa. La pérdida de votos en el partido ganador tampoco invitaba a ello, porque la medidas que han llevado a cabo no han gustado mucho, ni siquiera a sus votantes.

Tras el 25 de mayo, el Rey Juan Carlos I anunció su retirada del trono para dejar paso a su hijo Felipe, hoy Felipe VI.

Algunos dirán que son motivos suficientes para borrar la palabra Europa de la actualidad en los medios de comunicación. Es posible, pero no de las agendas de los políticos que durante días nos estuvieron tratando de convencer de que Europa estaba en el primer puesto en su lista de prioridades, que Europa ya no sería la misma tras aquellos comicios por la participación ciudadana que otorgaba, y porque hacía que los europeos estuvieran más cerca de las instituciones que, ahora sí, habían elegido.

Ahora, Podemos trata de convertirse en ese partido que aún no es, el PSOE busca un líder para convertirlo en el partido que era, y que consume la reforma estructural que no consiguió tras la conferencia política de noviembre, y el PP se afana en convencer que aquellas medidas impopulares empiezan a tener efecto, el primero: la reforma fiscal que baja impuestos “para todos”. Y además tenemos nuevo Rey.

Un mes después de aquellas elecciones, ¿dónde está Europa? Igual que nos decían en la campaña electoral, podríamos responder que Europa es el futuro, porque a día de hoy ni se la espera.

Anuncios